Una Flor en la Desolación.
Hay días oscuros en los cuales vemos el dolor y la tristeza, que aqueja personas iguales a nosotros, cuya única y gran diferencia (para algunos un defecto) es su situación de calle, que por A, B o C motivos han debido enfrentar o, por que no decirlo, en ocasiones han escogido. Seres sufrientes, derruidos por la droga, el alcohol y algunas historias que te estremecen hasta los huesos.
Son momentos como estos, ha quienes los conocemos y queremos, por el simple hecho de ser otro ser humano igual a uno sin cuestionamiento, nos produce desesperanza y muchas preguntas deambulan por nuestras mentes. Sobre el porqué existe una realidad tan cruda, similar a un universo paralelo bizarro en el cual todo esta mal.
En días como estos, no nos permitimos la más mínima posibilidad de ver la flor que crece en medio del barro, no somos capaces de rescatar hechos que en la vida diaria que nos parecen totalmente loables, como por ejemplo que una mujer se enfrenta a toda adversidad, por sus hijos lo que uno espera que generalmente ocurra, pero no siempre es así; que un amigo deje de comer por alimentar a quien duerme a su lado en la calle, ¿sería capaz de hacer eso yo?. Mi intención en esta oportunidad es continuar con la bandera de lucha por la que se creo este blog "crear conciencia de que existe un Santiago escondido", una ciudad subterránea bajo las luces de neón que inundan la noche capitalina, en la cual podemos ver valores y antivalores, como en toda nuestra sociedad.
Lo que necesito es trabajo para poder reincertarme socialmente. No saco na’ con salir de la calle si no tengo trabajo, eso
significa alejarse de todo en la calle, no comer en la calle, alejase de todo lo que significa vivir en la calle.
Ricardo Gutiérrez Fuentevilla
39 años.
Es difícil entender como desde las cúpulas (El Olimpo) se pueden plantear soluciones a la pobreza o a la indigencia, si no existe comunicación con ellos quienes viven día a día esta realidad. Conocer desde mis amigos cuales son sus necesidades, me hace preguntarme lo que alguna vez escuche de una gran mujer:
"Muchos hablan de los pobres, pero nadie habla con ellos"
Gonxha Agnes
Les aseguro que no es difícil hablar con ellos. Están todas las noches ahí, en La Vega, La Posta Central, Puente Vivaceta, y un gran numero de lugares más, y lo único que se debe hacer es escuchar sus necesidades, ¿alguien lo hace?. Todo esto me hace recordar a un gran grupo musical que en una canción dice:
"Yo no me he olvidado, que estoy invitado a tratar del mundo cambiar….
Es el momento adecuado, hagamos girar el molino hacia atrás"
Chancho En Piedra.
Mi invitación es simple, ha ser un Quijote que busca su estrella alcanzar, que enfrenta sus molinos y cuenta con la locura o la cordura de ver que el mundo no es tan solo como tus ojos te muestran. Cada quién puede lograr cambiar el mundo en cosas pequeñas y si juntas muchas pequeñas cosas, puedes lograr grandes cambios. Y aun más simple es invitarles a quienes lean estas líneas a recordar que en lo más árido también pueden crecer flores.

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